martes, 27 de mayo de 2008

Que me garúe finito!

Unicamente a mí me pasan estas cosas... Bah, a mí y a unos cuantos primeros oficiales. Atenti todo el mundo: en el ZTY llueve. ¡Sí! LLUEVE, garúa finito, llovizna, salpica, cae agua, como lo quieran llamar.
Al aplicar empuje de despegue, una suave lluviecita emana de la ventana número cuatro y refresca el rostro, los brazos, manos, falda, etcétera del primer oficial, en los días como hoy, por la condensación.
Es buenísimo, sobre todo en un vuelo a las 6 de la mañana. Simpático despertador.

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