Sobredosis de bebidas cola. Focos quemados en las mesitas de luz. Una crema de enjuague reventada en la valija. Tres turnos de simulador por delante. Pocas horas de sueño. Un viaje junto a un renombrado humorista gráfico que adora regalar cosas y me obsequió galantemente un precioso angelito. En fin...
Shopping will be my cardio.
A todo esto: qué bueno es volver a tener una hora menos.
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