viernes, 4 de abril de 2008

Viernes lindo.

Hasta dormí la siesta.
Antes de la siesta tuve una reunión en el gremio y un almuerzo en Mc Donald's solita. Y no en cualquier Mc sino en MI Mc Donald's de Avenida Corrientes y Medrano, donde allá por el año 1999, en su primer piso, empezaban mis planes de desembarcar en Buenos Aires.
En MI Mc Donald's de la época en que existían los desayunos con hot cakes con dulce de leche a UN peso... Eso si: no había el vaso grande de café con leche en esos tiempos. A donde tantas veces llegué mientras huía de distintas personas y por diferentes razones, donde estudié, donde disfruté, donde compartí buenos momentos con Sonia, con Aye, con mamá y con algunos imbéciles que espero no volver a cruzarme en la vida.
Por suerte (ESTOY SIENDO CINICA, aclaro por si las moscas, tengo ganas de hacer un chiste a MI estilo) la esperanza de vida de los pilotos de líneas aéreas es de 66 años dijeron hoy en el gremio, así que creo tener menos probabilidades de verles la cara a esos tarados gracias a mi profesión y el desgaste físico y mental que nos provoca.
Y como siempre digo, "lo bueno de todo es que no hay que hacer migraciones".
Y hablando de migraciones, mañana me voy a Chile.
¿Me voy a Chile?
Tengo fe.

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